viernes, 6 de febrero de 2015

Calendas de febrero

El mes de febrero siempre me ha puesto de mal humor, lo único bueno que tiene es su brevedad. Este año además nos ha traído mucho frío y nieve, así que los fines de semana casi ni podemos salir.
Al comienzo de la tarde, todo va bien, pero según van pasando las horas, mis hijos comienzan a moverse por el salón cual leones enjaulados y entonces llega el temido "me aburro". Ser madre no es ser un mono de feria haciendo malabares para que los niños estén constantemente entretenidos, pero es cierto que uno de los pocos momentos que hay para hacer cosas en familia son los fines de semana. Considero que no es lo mismo hacer planes para los niños, que hacer planes con los niños, así que la mayoría de las veces cuando oigo -¡me aburro!- me levanto del sofá y les propongo cosas para hacer juntos. Jugar al Monopoly, al Trivial familiar o a otros juegos de mesa, jugar una partida a la Wii, dibujar, hacer recortables, lo que se me ocurra. A veces si veo que el juego está encauzado, me escabullo con mi libro de vuelta al sofá, pero en otras ocasiones, me lo paso tan bien, que sigo con ellos hasta que toca hacer la cena. De todas formas, como el invierno es muy largo y los planes de exterior son pocos, este año los Reyes Magos les han traído un libro muy divertido, "Nunca mas aburridos dentro de casa" de la editorial Anaya para hacer un montón de actividades muy creativas.

También, de vez en cuando, les contesto desde el sofá - ¡Pues aburriros!- porque es bueno que se aburran para que activen su creatividad o simplemente que se aburran.

Una de las cosas que más les divierte y a la que nunca me resisto cuando me lo piden, es hacer galletas con ellos, les encanta amasar y cortarlas, pero sobre todo, comérselas. Tengo una receta facilísima, de un curso que hice y la verdad, es la que más hago, sobre todo porque no es necesario refrigerar la masa. Quedan muy crujientes y duran en una caja  más o menos seis días, yo las guardo en una lata, como las de las abuelas.

Masa básica de galletas

1 taza de mantequilla (en pomada o blanda)
1 taza de azúcar 
1 huevo grande
1 cucharadita de extracto de vainilla (yo uso la de la marca Vahine)
2 cucharaditas de levadura tipo Royal
3 tazas de harina

Precalentar el horno a 200º.
Mezclar bien la mantequilla con el azúcar, se puede usar batidora eléctrica, hasta que la mezcla esté cremosa. Añadir el huevo y la vainilla y mezclar. Añadir la levadura y mezclar. Añadir poco a poco la harina taza a taza y mezclar a mano.
no hace falta refrigerar como ya he dicho.
Espolvorea harina sobre una superficie limpia y extender la masa y cortar con las formas que se prefieran.
Poner las galletas en una bandeja cubierta de papel vegetal y hornear hasta que tengan un color dorado claro.

¿A que es una receta muy sencilla? y os aseguro que quedan muy muy bien. 







No hay comentarios:

Publicar un comentario